Urbanización y pobreza extrema

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 La urbanización ayuda a sacar a la gente de la pobreza extrema y permite avanzar en los ODM, dice el informe.
 
 

  • El 76% de los pobres del mundo en desarrollo vive en zonas rurales.
  • Casi 830 millones de personas residen en barrios de tugurios.
  • Se necesita un último impulso en la cuenta regresiva hacia el plazo final de los ODM.

 
El desplazamiento hacia las ciudades va de la mano con el progreso humano, pero la urbanización debe ser aprovechada de manera tal de apoyar a las personas de ingresos bajos; de lo contrario, proliferarán los barrios de tugurios y no se cumplirán los objetivos de desarrollo claves, indica el Informe de seguimiento mundial: Dinámica rural-urbana y los objetivos de desarrollo del milenio, el nuevo informe publicado hoy.

Nuevos datos destacan profundas disparidades entre zonas rurales y urbanas.
Las tasas de pobreza absoluta son más bajas en los centros urbanos: 11,6%, versus 29,4% en zonas rurales, donde en 2010 vivía el 76% de los pobres del mundo en desarrollo, según señala el informe conjunto del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). La línea de la pobreza extrema está fijada en US$1,25 al día, una medida de referencia para el primer ODM que propone reducir a la mitad la pobreza absoluta desde su nivel en 1990. Este objetivo se cumplió en 2010.

También hay grandes diferencias entre zonas rurales y urbanas en los otros ODM. Por ejemplo, en Asia meridional, el 28% de los habitantes rurales tiene acceso a servicios sanitarios, en comparación con el 60% en las zonas o asentamientos urbanos. En Medio Oriente y Norte de África, Asia meridional y África al sur del Sahara, las tasas de mortalidad infantil en las zonas rurales son entre 10 y 16 puntos porcentuales más altas que en las ciudades. La mayor disparidad se registra en Asia oriental, con 21 puntos porcentuales.
“La urbanización está ayudando a sacar a las personas de la pobreza y a promover el avance hacia los ODM, pero sin un manejo adecuado, también puede generar un crecimiento descontrolado de los barrios de tugurios, contaminación y delincuencia”, diceJos Verbeek, principal autor del ISM y economista principal del Banco Mundial. Por consiguiente, el informe insta a formular una estrategia integrada para mejorar el manejo del nexo planificación- conexión-financiamiento de la urbanización.

Más del 80% de los bienes y servicios mundiales se produce en las ciudades. Por este motivo, los países con niveles más altos de urbanización, como China y muchos otros en Asia oriental y América Latina, han jugado un papel muy importante en la reducción de la pobreza extrema en todo el mundo. Por el contrario, las dos regiones menos urbanizadas, Asia meridional y África al sur del Sahara, tienen tasas considerablemente más altas de pobreza extrema y continúan atrasadas en la mayoría de los ODM.

El informe indica que las personas, la pobreza y la prestación de servicios se ubican en un continuum que va desde lo rural a lo urbano, con muchos tipos de asentamientos desde ciudades pequeñas a grandes. Mientras más pequeña sea una urbe, mayor suele ser la incidencia de la pobreza y menor el acceso a servicios relacionados con los ODM.
Pese a los avances muy aplaudidos en cuanto a la reducción de la pobreza extrema, en el mundo aún habrá 970 millones de personas en esa condición en 2015, cifra que subraya la necesidad de luchar contra la miseria y mejorar las condiciones de vida de los pobres donde sea que vivan.

Cuando faltan menos de mil días para que se cumpla el plazo fijado para los ODM, el progreso sigue retrasado en reducción de la mortalidad materno-infantil, educación primaria universal y acceso a servicios de saneamiento básico, metas que difícilmente se cumplirán antes de 2015 sin una decidida intensificación de los esfuerzos.

La urbanización está ayudando a sacar a las personas de la pobreza y a promover el avance hacia los ODM, pero sin un manejo adecuado, también puede generar un crecimiento descontrolado de los barrios de tugurios, contaminación y delincuencia
Jos Verbeek
Principal autor del ISM 2013
Hitos regionales:
La región de Asia oriental y Pacífico ya ha logrado todos los ODM, y con bastante anticipación respecto del plazo de 2015. El récord de la región en cuanto a reducción de la pobreza también es único. En 1990, casi 1.000 millones de sus habitantes (el 50% de la cifra mundial) vivían con menos de US$1,25 al día y su tasa de pobreza era la más alta del mundo (56%). En 2010, impulsada por los logros de China, la tasa de pobreza de la región había disminuido a 12% y se proyecta una baja adicional para llegar a 6% en 2015. También se han conseguido avances notables en cuanto a reducir las diferencias entre pobreza rural y urbana; la tasa de pobreza urbana cayó de 24% a 4% entre 1992 y 2008 y la rural, de 67% a 20% entre 1990 y 2008. Sin embargo, la región va a la zaga del resto del mundo en cuanto a mortalidad infantil, con un diferencial de 21 puntos porcentuales entre las tasas rurales y urbanas.

La región de Europa y Asia central es altamente urbanizada y ha logrado disminuir la pobreza extrema de una cifra ya reducida de 2% de la población en 1990, a 0,7% (o 3 millones de personas) en 2010, el nivel más bajo de todas las regiones en desarrollo del mundo. Esta zona también cumplió o está avanzando lo suficiente como para cumplir cinco de las nueve metas de los ODM antes de 2015. Sin embargo, está atrasada considerablemente en los ODM relacionados con desnutrición, finalización de la escuela primaria y secundaria, paridad de género en la escuela primaria y acceso a servicios de saneamiento básico.
La región de América Latina y el Caribe también está muy urbanizada y disminuyó la proporción de pobres extremos de 12% en 1990 a 6% (32 millones de personas) en 2010. Su desempeño para alcanzar las nueve metas de los ODM es impresionante, sin embargo y a nivel de países, muchos no lograrán cumplir varios ODM antes del plazo límite de 2015. Los avances más reducidos son en salud y saneamiento; y ningún país ha conseguido el ODM de reducir la mortalidad materna. Además, solo Perú cumplió el OMD de mortalidad infantil. También hay retrasos en las metas de agua potable y saneamiento.

La región de Medio Oriente y Norte de África se destaca en su avance hacia los ODM. La pobreza extrema se redujo de 6% a 2,4% (8 millones de personas) entre 1992 y 2010. Sin embargo, si bien ya ha logrado cinco de las nueve metas, el avance deja mucho que desear en materia de desnutrición, finalización de la educación primaria, paridad de género en la escuela primaria y acceso a agua limpia. A nivel de países, el avance es variado: 19 naciones, entre ellas Estados frágiles y afectados por conflictos, ya consiguieron reducir la pobreza o están avanzando a buen ritmo. Sin embargo, solo dos países están en buen camino de reducir suficientemente la mortalidad infantil y solo cuatro cumplieron el ODM sobre agua potable.

Asia meridional está bien encaminada para cumplir tres ODM en 2015 – reducir a la mitad la pobreza extrema, disminuir la mortalidad infantil y facilitar el acceso a agua limpia. Sin embargo, los resultados son magros en todas las demás metas. En particular, solo ha conseguido un 50% del avance requerido en la meta sobre saneamiento. Y si bien la región está en vías de lograr los objetivos en materia de pobreza, el progreso es lento. Como resultado, Asia meridional será el hogar de casi 400 millones de los 970 millones de pobres que vivirán en el mundo en desarrollo en 2015. La zona también está entre las menos urbanizadas del mundo.
La región de África al sur del Sahara no cumplirá ninguna de las nueve metas de los ODM, y por un margen considerable; los peores resultados se registran en materia de reducción de la pobreza, disminución de la mortalidad materno-infantil y acceso a saneamiento. Junto con Asia meridional, esta región es la menos urbanizada y la pobreza está concentrada en las zonas rurales, donde vive el 75% de los pobres.
 
http://bit.ly/1iHTRz6
 
 

Escrito por: 
Banco Mundial